miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los Castillos del Loira en Bici



Llevaba años queriendo visitar esta zona de Francia, quizás desde el viaje por el Danubio en Bici de hace 7 años, desde entonces solo estaba esperando el momento y que alguien se animara a realizarlo conmigo. El momento ha sido ahora, gracias a qué mi amigo Buitre se animara a esta aventura;  y puedo decir que las sensaciones han sido de un viaje de diez que ha cumplido con creces todas las expectativas que teníamos puestas en él.

Preparación

Una de las premisas qué queríamos aprovechar en este viaje es poder disfrutar de nuestras bicicletas recorriendo el Loira, por lo que solo teníamos dos opciones, ir en avión o darnos una paliza hasta llegar en coche hasta allí. Echamos nuestras cuentas y decidimos ir en avión, la compañía que mejor precio nos hacía era EasyJet que por 90€ nos llevaba la bici de ida y vuelta hasta Paris.
Mirando, vimos que una de las zonas del Loira con mayor concentración de castillos y conexiones desde Paris, es entre Orleans y Tours.  Así que calculamos unas etapas que nos llevaran a los castillos más representativos de esa zona y sacamos hoteles, en las ciudades de Orleans, Blois, Amboise y Tours.

El Viaje

Ir con las bicis en el avión no es fácil, se necesita meter la bici en una caja, y una vez tienes la bici dentro, su manejo, por peso y dimensiones no es nada cómoda. Y tienes que pensar que la caja te tiene que valer para la vuelta, así que tienes un problema añadido, saber donde guardar tus cajas durante tu estancia en Francia.

La mejor opción es dejar las cajas en la consigna del aeropuerto, pero la información de la página web del aeropuerto Charles de Gaulle de Paris no hablaba nada de la consigna de larga duración, así que gracias a que mi primo Javier está viviendo en Paris, sino esta aventura no sé hasta donde hubiera llegado.

Imaginaos, que transportar las cajas hasta el centro de Paris, no fue fácil, pero la experiencia de meter las cajas en el tren y recorrer Paris con ella, fue algo inolvidable.

En Paris, teníamos que coger un tren hasta Orleans, que salía de la estación de Gare d'Austerlitz y en una hora estábamos en Orleans.

Orleans es una ciudad con un centro histórico en donde la figura de Juana de Arco está presente en cada esquina y es un gran punto de partida para nuestras etapas.

1ª Etapa: Orleans – Blois

Solo coger las bicis y recorrer los primeros metros por los puentes sobre el Loira, te hacen sentir que el viaje merecerá la pena, te vas alejando de la ciudad y te llenas de naturaleza, los paisajes que ves son excepcionales, de esos con los que desconectas de tu rutina con solo mirarlos, el camino te lleva paralelo al río, atravesando pueblos, parques, bosques, sembrados, en definitiva viendo de cerca la vida del Loira.
 
La primera maravilla, la contemplamos en Beaugency, un maravilloso pueblo, que se abría con un impresionante puente sobre el rio, y que nos introdujeron a una serie de calles medievales, donde se comerciaba en la calle y que nos transportabas a una Francia de otro siglo.
 
En cada etapa, elegimos visitar un castillo que nos alejaba del transcurso habitual del Loira en Bici. El primero de ellos fue el Castillo de Chambord, la entrada al recinto del castillo es de película, te vas introduciendo por un largo camino entre los árboles, en el que vas viendo cada vez más cerca, el impresionante Castillo.  Su recinto, está rodeado por un canal y sus jardines posteriores un gran lugar para descansar y disfrutar del majestuoso lugar.    

Todo el camino a lo largo del Loira está muy bien señalizado, pero si te sales para visitar un castillo como fue el caso y a la vuelta  quieres recortar hacía tu destino, no siempre está lo suficientemente claro, no tiene perdida, pero no está de más llevarte un mapita de la zona.

Nuestra primera noche, la pasaríamos en Blois, una ciudad que nos pareció de mucho más tamaño que Orleans, con numerosas cuestas, un puente impresionante que ya se divisaba a lo lejos y otros muchos que no aguantaron la II Guerra Mundial y solo conservan sus pilares sobre el Loira. En el interior de la ciudad su castillo, la catedral y las impresionantes vistas en cualquiera de ellos. 

Entre unas cosas y otras, el primer día de bici acabó con casi cien kilómetros en nuestras piernas, pero en un recorrido muy cómodo, que no dan la sensación de haber recorrido tanta distancia.

2ª Etapa: Blois - Amboise
La segunda etapa nos sacaba del lado del Loira, para introducirnos por unos paisajes llenos de zonas de cultivo, hasta volvernos a acercar en la localidad de Chaumont sur Loire, donde se encuentra otro de los castillos más visitados de la zona.

Desde allí, cogimos una carretera, que nos introducía por un precioso bosque, tras un largo camino llegamos a una de las maravillas de nuestro viaje, el castillo de Chenonceau, una preciosa construcción justo encima del rio Cher, conocido como el castillo de las Damas, sin duda una de esas imágenes que se te quedan en la retina durante mucho tiempo, porque el castillo y su entorno son realmente bellos.
 

La vuelta hasta Amboise, está perfectamente indicada y allí nos esperaba una localidad preciosa, con una multitud de comercios, de pastelerías y restaurantes a lo largo del impresionante castillo que corona la población. 



3ª Etapa: Amboise – Tours 


La última etapa por el Loira, nos llevaría hasta Tours, introduciéndonos por el bosque de Amboise y zigzagueando entre multitud de viñedos, al estar en zona de vinos. De nuevo paralelos al rio, pudimos disfrutar del Loira según nos acercábamos a la gran ciudad de Tours.

Dejamos las cosas en hotel donde haríamos noche y seguimos el transcurso del Loira, para conocer el castillo y especialmente los jardines de Villandry, una verdadera joya de un tamaño descomunal que fusionaba flores, con un césped precioso, agua, fuentes y todo junto hacía del entorno un lugar ideal para finalizar nuestro periplo en bici.

Por la tarde, pudimos conocer Tours, una ciudad con multitud de atractivos turísticos, una gran avenida con las típicas tiendas a la que atravesaba el tranvía era el eje principal de la ciudad, de allí a un lado la catedral, el Castillo y al otro el caso antiguo, con la plaza de las casas de madera y la basílica. 

Un buen lugar donde cenar es la Creperia Mamie Bigoude, un excepcional lugar, con una decoración super original,  donde podemos degustar unas crepes riquísimo. Muy recomendable.
La sensación que nos dio Tours, es que es la ciudad idónea para volver en el futuro y visitar los castillos, moviéndote en coche para recorrer los alrededores, ya que la ciudad es grande, con una gran oferta hotelera y hostelera y tienen multitud de castillos preciosos a no más de media hora. Espero volver en el futuro.

Vuelta a Paris

Al día siguiente tocaba madrugar para coger el tren a Paris,  pasando por todos los pueblos visitados a la ribera del Loira, recordando lo vivido y lo disfrutado y con un par de horas para poder realizar una visita rápida por los monumentos más representativos de Paris.

En definitiva, cinco días increíbles e inolvidables, muy bien aprovechados, visitando lugares excepcionales y con esa sensación que no todos los lugares te dejan de qué volveré.

lunes, 25 de agosto de 2014

La boda de tu mejor amigo

El pasado sábado se casó una de las personas más importantes en mi vida, nos hacemos mayores, los años pasan y han sido muchos los momentos que hemos vivido juntos desde críos.

Por eso Jose y Vanessa, os preparamos este video con el mejor de los deseos.

Como muchos me habeis dicho que queréis volverlo a ver, aquí lo teneis.


Un abrazo y nos vemos a la vuelta de tu viaje.


jueves, 31 de julio de 2014

Oporto: La bella desconocida



Es la segunda vez que voy a Oporto y vuelvo con la misma sensación que la primera vez; qué preciosidad de ciudad tenemos tan cerquita y a un precio tan barato, siempre se habla dentro de Portugal más de Lisboa, Madeira o el Algarve. Y de ciudades europeas, hay otras con mucho más parangón, pero para mi sinceramente es una ciudad increíble, con mucho patrimonio que visitar, lugares preciosos, barrios llenos de vida, de historia, una ciudad romántica como hay pocas, es un lugar que bien merece que introduzcas en tu lista de próximos destinos porque no te defraudará.

Este viaje ha sido muy especial para mí, porque ha sido la primera vez que montaba en avión con Irene, tras nuestro retorno y el destino era una ciudad con la que fui con mi madre hace unos años y que tenía pendiente de viajar con ella.

Fuimos en un vuelo de Ryanair, realmente es la forma más cómoda de llegar a la ciudad, en menos de una hora llegas desde Madrid y desde el aeropuerto de Oporto puedes ir en metro al centro de la ciudad, adquiriendo en la oficina de turismo del propio aeropuerto la tarjeta de transporte Andante, para los días que visites la ciudad, en nuestro caso al ser 3 días, fueron 15 € por persona.

La oferta hotelera de Oporto es bastante amplía, quizás no encuentres grandes hoteles, pero el número de hoteles con grandes valoraciones de los usuarios y precios bajos es muy alta, así que te recomiendo que cojas un hotel el centro, con una parada de metro cercana.

Las cosas para ver son numerosas y las voy a resumir un poco por zonas:

  • El centro: el corazón de la ciudad tienes la Avenida de los Aliados, a la izquierda según bajas, la Rua Santa Catarina, la principal arteria comercial de la ciudad, justo al lado el Mercado de Bolhao, donde verás un Oporto de otra época, hacía la derecha de los Aliados la Torre de los Clérigos, que bien merece la pena ascender para contemplar unas impresionantes vistas de la ciudad. Y de frente llegas a la estación Sao Bento, sus azulejos son dignos de ver. 
  • La catedral: Desde el centro hacía el rio, puedes ascender hacía la catedral, es un zona, en la que ciudad se parte en dos alturas una ciudad, una parte alta que lleva hasta la zona superior del Puente Luis I y otra baja que acaba a orillas del río en la famosa Ribeira. El puente Luis I, es una de esas joyas hechas por el hombre, de un gran parecido a la torre Eiffel, sirve para unir Oporto con Vila Nova de Gaia en dos alturas, la superior, que viene desde la zona de la catedral y por la que circula el metro y la inferior al nivel de la Ribiera, que está abierta al tráfico.
 
  • Ribeira: Como decimos es el barrio a las orillas del Duero, típico sitio para comer, con casa abiertas como restaurantes donde puedes degustar la típica comida portuguesa, una visita obligatoria, aunque a mí gusto no el mejor sitio donde comer, pero sí el más típico. 
 
  • Vila Nova de Gaia: Realmente es otra población en la otra orilla del Duero, donde se reúne la mayor parte de las bodegas de Vino de Oporto, como ya dije en mi post de Portugalete y Getxo, lo mejor que tiene la Gaia, son las vistas que tienes del puente y de la Ribeira. Merece mucho la pena, subir la cuesta hasta el monasterio “Serra do Pilar” y aunque es muy típico usar el teleférico no lo recomiendo. Las mejores fotos que tenemos de Oporto, son desde este lado del río, así que cruza y disfruta de las vistas de Oporto. 
 
 
  • Jardines del Palacio de Cristal: es una zona a la que puedes llegar andando desde las torres de los Clérigos en unos quince minutos o bien en bus, en su interior, tienes unos jardines muy bonitos y unas vistas de la ciudad hacía otro de sus famosos puentes, realmente hermosos. 
 
  • Foz: Es la zona donde desemboca el Duero, con un faro y varias playas, en nuestra estancia, nos hizo un día de mucha niebla, pero las puestas de sol desde la zona del faro son preciosas, para llegar hasta allí, es típico coger el tranvía, que sale a los pies del palacio de la Bolsa, justo donde acaba la Ribeira. Su precio es de 2,5€. También tienes la opción del bus, bastante más económica.
Al margen de los sitios que visitar, que como podéis ver son bastantes, en Oporto se come pero que muy bien, en el hotel nos recomendaron un restaurante de barrio, muy cercano a donde nos alojamos, restaurante Paraiso II. Tanto allí como en otros muchos, puedes disfrutar de las famosas Francesinhas, de sus arroces, sus pescados y nosotros sobre todo de sus carnes, con unas sopitas de primero, riquísimas, mucho ojo con las raciones, porque son muy muy grandes y es una lástima ver que es imposible comérselo todo. Los precios, muy bajos, porque te puedes poner hasta el culo, de comer y no llegar a los 20€ por pareja.

En fin una ciudad que me encanta, que sé tardaré en volver, porque aún tengo mucho mundo que conocer y aquí ya he estado dos veces, pero que me ha encantado en las dos visitas que he hecho, una ciudad que cómo muchos dicen es la bella desconocida, bella no tengo ninguna duda que lo es y desconocida, espero que con este post os sea un poquito menos, si quieres conocerla mejor, no dudes en visitarla, te encantará…

viernes, 18 de julio de 2014

Home English, ¿estafa?



Hace ya bastante tiempo que termine un curso de dos años en Home English, y desde entonces he querido escribir este post, en el que contar mi opinión personal sobre esta empresa.

Recuerdo que en esa época, sentía que necesitaba mejorar mi nivel de inglés y que entre el trabajo, mi deporte y otras obligaciones, era difícil encontrar alguna opción que se adaptará a mis necesidades, de esta manera me metí en la web de Home English, rellene un formulario y pocos días después tenía a un comercial de Home en mi casa.

Sinceramente me empezó a vender la moto, que si aprendería mucho, que cuando terminara podría mantener perfectamente una conversación en inglés, que tendría una profesora las 24 horas del día, que me darían un título que acreditaba un nivel B1, que habrían miles de actividades presenciales para alumnos como yo y sobre todo que si cuando terminara el curso no estaba satisfecho me devolverían el dinero.

El comercial, un tal David, que me recordaba enormemente a Andrés Iniesta, me enseñaba los libros, mientras sujetaba con su mano un bolígrafo para firmar un contrato que me vinculaba a Home durante dos años por una cantidad de 110€ al mes, en un total por tanto 2640€. Le dije que me dejara un poco para pensármelo, pero entonces me comentaba que si no ejecutaba la oferta en ese momento, tendría que pagar al margen un importe en concepto de matrícula, y en cambio si decía ya que sí, tenía una semana para decidir si me quedaba o no con el curso, le pregunté una y otra vez la clausula de si terminaba el curso y no estaba contento me devolvían todo el importe del curso y me dijo que así era, me lo subrayo en el contrato y apunto su número de teléfono por si tenía algún problema durante los dos años. Cómo no me iba a fiar, si era igualito a Andrés Iniesta..

Me asignaron una profesora llamada Judith Olivar y empecé el curso, el material era realmente bueno y todo giraba en una historia que aunque grabada algo cutremente te enganchaba y te hacía seguir adelante, sin embargo el 95% del curso era frente a tu ordenador, porque la conversaciones con tu profesora eran de cinco minutos cada varias unidades, recuerdo que mis notas eran buenísimas, pero la primera conversación fue frustrante, porque no me enteraba de nada de los que Judith me decía, le reiteré mil veces que algo fallaría en su método educativo porque no era normal que sacara unas notas altísimas y que pasaran los meses y no mejorara en mis conversaciones.

Lo único que me ofreció fue unos podcast al margen de la historia del curso, para mejorar el listening, pero lo que yo necesitaba era poder hablar más tiempo con ella en inglés, pero para ello lo único que me ofrecía era que me apuntara a otro curso al margen en el que se potenciaba mucho más la conversación, por supuesto ese curso eran 200€ mas al mes, a sumar a los 110€ que ya estaba pagando.

Qué me dije entonces, bueno ya tengo un contrato, aprovechémoslo hasta el final, aprendamos todo lo que pueda y al final si no estoy contento, haría efectivo la clausula que si no estaba satisfecho me devolverían el dinero. Desde ese momento fui apuntando todos los problemas que tuve con mi profesora, con la plataforma on-line, con la metodología, y así puedo recordar días que quedaba con mi profesora y olvidaba la cita, dudas que le hacía y quedaban pendientes de resolver, frustraciones cuando mi listening-speaking no mejoraba, en especial un día que tuve una entrevista laboral telefónica en la que por supuesto no me seleccionaron por mi bajo nivel de inglés, sentía que estaba pagando 110€ todos los meses por algo que no me estaba sirviendo para mucho.

Llegué al final del curso, antes de los dos años, con unas notas brillantes, pero aún tuve que pagar los meses restantes, sin ofrecerme ninguna actividad complementaria, ya que las actividades presenciales solo estaban presentes en Barcelona, lugar donde tiene sede Home English.

En definitiva, sentía una y otra vez que a estas personas lo que les importa es que les pagues, no se preocupan para nada la formación y el nivel de satisfacción que puedas tener. Y la gota que colmó el vaso, fue que pasaban los meses y nadie en Home sabia decirme nada del supuesto título que me daban donde acreditarme un nivel B1.

Fui a consumo y me informaron que esta gente se guarda las espaldas con matices en las frases que reflejan en sus contratos y que cualquier acción que llevara a cabo, me costaría tiempo, dinero y que posiblemente no consiguiera mucho más.

Por lo que lo único que me quedaba era que el comercial que me engatusó, ese que se parecía a Andrés Iniesta, diera la cara, le llame y no tardo mucho en volver a concertar una cita en mi domicilio, le sorprendía cada uno de los problemas que le contaba sobre mi experiencia con ellos, “fingiendo” que no le sonaba de nada, le dije muchas veces lo de la clausula de que me debían devolver el dinero si no estaba satisfecho, y me reconoció que esa clausula tendría que pelearla ante un juez y que realmente la tenían puesta porque la gente que no estaba satisfecha nunca terminaba el curso, pero yo si lo termine.

Para contentarme, me regaló un nuevo material didáctico, de nuevo increíble que me preparaba para el B2 y me dio mi título acreditativo, que meses después recibí por duplicado.. con eso, como no quiero problemas, pues me silenció y no he querido decir nada hasta ahora, porque no quiero el mal a nadie, pero creo que ya ha pasado el suficiente tiempo para que sepáis mi experiencia.

Yo reconozco que aprendí, no todo lo que me hubiese gustado, pero aprendí y bastante, que el material que dispongo es muy bueno, pero si lo que realmente quieres es hablar inglés, vete a Reino Unido, porque con los más de 2600€ que yo pagué aprenderás más y mejor y no en dos años, te valdrá con un mes, te lo aseguro.

Esta es mi experiencia, mi opinión personal, creo que es una empresa que le importa tu dinero y no tu nivel de progresión de aprendizaje, pero es solo una opinión, de ti depende que quieras descubrirlo por ti mismo.
Best Regards.

miércoles, 9 de julio de 2014

¿Sabemos conducir?



En la carretera se ven muchos malos vicios como hablar por el móvil o correr más de la cuenta, pero estos al menos están perseguidos, porque pueden provocar un accidente, sin embargo hay algo que se ve frecuentemente en nuestras carreteras y que a mí me desespera..

En carreteras con tres carriles como la que disfrutamos entre Madrid y Guadalajara no hay día que no me encuentre con algún conductor que está circulando tranquilamente por el carril central, sin nadie por la derecha, ni nadie por la izquierda.

Según la norma, debemos circular por el carril más a la derecha, siempre y cuando no queramos adelantar, así que por favor, si no está adelantando a nadie, muévase a la derecha y no bloquee un carril, porque con ese mal uso de la carretera está limitando los tres carriles a solo dos.

No sé, si lo harán por inseguridad, por desconocimiento de la norma, por comodidad, pero de verdad es algo que odio; si es por inseguridad, más seguro será ir por el lado derecho, yendo controlando solo tu lado izquierdo y viendo si en alguna incorporación a la calzada, tienes que desplazarte esta vez si al centro, para favorecer que los vehículos entren en la carretera; si es por desconocimiento ya es hora que se enteren que están conduciendo mal y si es por comodidad mejor quedaros en el sofá viendo el fútbol o sálvame.

Encima hay veces, que harto de esta situación, voy a mis 110-120 km/h por la derecha y les adelanto y encima me miran mal, pero vamos a ver que el que va mal eres tú, que encima por lo general es gente que se acomoda a los 100 km/hora y no tengo porque irme a la izquierda y obstaculizar a otro conductor que aún viene más rápido yo. Y si les pitas o algo, no entienden por qué.

De verdad, hagamos algo ya!!!! Si tu eres uno de estos conductores que añoran la A2 con solo dos carriles, aprende a conducir y muévete a la derecha, que hemos sufrido muchos años de obras, para que por gente como tú, sigamos sin aprovechar los 3 carriles que hemos pagado entre todos.